Capital of Motors Puerto Rico: un domingo de motores, nostalgia y familia
El domingo, 24 de mayo, el Centro de Convenciones de Puerto Rico se convirtió en el escenario perfecto para la primera edición de Capital of Motors Puerto Rico, un evento que reunió a familias, jóvenes creadores de contenido y amantes de la cultura automotriz. Desde la apertura, el ambiente fue uno de emoción, descubrimiento y mucha nostalgia.
Los asistentes recorrieron áreas temáticas como el JDM Region, el EuroDM Region y el USDM Region, cada una destacando estilos, épocas y personalidades distintas dentro del mundo del motor. La variedad de autos —desde clásicos hasta superautos modernos— creó un recorrido visual que atrapó a todas las generaciones.

Uno de los momentos más tiernos del día ocurrió cuando un niño, de unos cuatro años, vio un superauto amarillo y gritó con emoción: “¡Mami, un Lamborghini amarillo!”. Su alegría contagió a todos a su alrededor, recordándonos que la pasión por los autos nace temprano y se queda para siempre.
Los adultos también vivieron su propia magia: reencontrarse con los modelos que marcaron su juventud, ver de cerca autos que solo conocían por videojuegos o posters, y compartir esa emoción con sus hijos. Esa mezcla de generaciones fue el corazón del evento.
Además del ambiente automotriz, Capital of Motors Puerto Rico también abrió espacio para causas nobles. La Fundación Rabito Kontento estuvo presente con dos perritos rescatados con impedimentos físicos, ambos sobrevivientes de situaciones de maltrato y abandono. Aun así, irradiaban alegría, moviendo sus colitas con entusiasmo cada vez que alguien se acercaba.
Varias familias mostraron interés en adoptarlos, pero el equipo de la fundación explicó que el proceso es riguroso: estos perritos no se entregan a cualquiera, sino a candidatos que realmente puedan ofrecerles estabilidad, amor y una vida digna. Verlos allí —cojitos, en sillitas o con sus propios retos— pero con un espíritu de vida tan fuerte, añadió una capa emocional inesperada al evento. Fue un recordatorio de que la empatía y la responsabilidad también forman parte de nuestra cultura comunitaria.
La organización mantuvo un flujo dinámico con actividades como la pasarela de autos, la revelación de modelos y áreas de experiencias para patrocinadores. Todo esto creó un ambiente seguro, familiar y lleno de energía positiva.
La primera edición de Capital of Motors Puerto Rico dejó claro que este es solo el comienzo. El público salió pidiendo más, y el evento demostró que la isla tiene espacio —y entusiasmo— para seguir creciendo en la cultura automotriz.























































































































