Jarabe de Palo
 

Jarabe de Palo

20 años

 
Ricardo Arjona
 

Ricardo Arjona

Circo soledad

 
Mojanolah
 
 

Rubén Blades Gilberto Santa Rosa

Una sola salsa, una sola bandera, un solo ritmo, un solo pueblo, una sola patria…un dueto salsero. La noche se lleno de sabor a salsa con el junte histórico entre “El Poeta de la Salsa” y “El Caballero de la Salsa”, que puso a vibrar, bailar y cantar a un “casi lleno” Choliseo, para ser justo con la producción de Cesar Sainz y Ariel Rivas.

f: misael rodriguez | rodriguez.misael@gmail.com

La velada salsera comenzó con un “openning” musical de los mejores temas de Rubén y Gilbertito, seguido por un dúo en la canción Con la mayor elegancia, para darle apertura oficial al concierto. Ambos lucían trajes negros, pero Blades lo entonaba con su acostumbrado sombrero negro, que lo hace lucir como todo un “poeta”, mientras los acostumbrados pasos de baile de Santa Rosa acentúan su pausa del seudónimo de “Caballero de la Salsa”.

Decisiones interpretada por Rubén fue coreada por todo el Coliseo de Puerto Rico como su fuera un himno de la salsa y arrancó los aplausos de un publico mayormente adulto; pero algunos no dudaron en traer a sus niños para que fueran parte de esa escuela musical. Gilbertito puso a bailar a un tímido grupito de parejas con el tema La agarro bajando.

“Buenas noches Puerto Rico… y muy buenas noches Puerto Rico y Panamá; fue el saludo de estos dos ídolos de la Salsa. “Una sola salsa… estilos diferentes, pero que defiende un estilo muy popular… hay que darle la importancia que el genero se merece; exclamaron el binomio salsero antes de que Rubén interpretara Las calles, con Gilbertito en las maracas y coros.

Gilbertito anterior a la interpretación explicó la diversidad de estilos al mencionar que el canta de la cama a la puerta y Rubén de la puerta a la calle. El tema “Las calles” fue bautizado con un majestuoso solo de trompeta del maestro Jimmy Bosch y esto dio paso al tema “Conteo regresivo” con Gilberto.

f: misael rodriguez | rodriguez.misael@gmail.com

Poco a poco las parejas fueron asomándose a la parte de atrás de arena para bailar al ritmo de “La marea” interpretada por Blades. Blades dedicó “Amor y control” a las familia del mundo y “a la familia que tengo en Puerto Rico que son ustedes”. Este tema fue uno de los más aplaudidos y coreados de la noche.

Ente bromas y recuerdos Blades entonó el clásico “Maestra vida” dando pasó a una breve explicación del junte de ambos para entonar a dúo su reciente éxito “Me cambiaron las preguntas” y el éxito de Gilbertito “Que manera de quererte que manera”.

“Yo pienso que las mujeres son superiores a los hombres en todo; acentúo “El Caballero de la Salsa”. “Hay tres palabras que son un arma mortal en boca de las mujeres… te lo dije”; confesó Gilbertito antes de darle un “break” a los bailadores y entonar los boleros “Mentira” y “Si te dijeron”.

Un “pequeño recuerdo personal” de Gilberto Santa Rosa levantó a los salseros y los puso a bailar con un “medley” de los temas “Los rosales“, “Satisfacción”, “Como sube la gasolina” y “Botaron la pelota”. Estos temas fueron popularizados por las orquestas de Mario Ortiz, Willie Rosario, Tommy Olivencia y La Grande.

“Levanten la mano los que están felizmente enamorados… los que compraron dos boletos y les sobró uno”; expresó Santa Rosa para darle paso al tema “Qué alguien me diga“. La temática social regresó a la tarima con un tributo al trabajo del compositor boricua Tite Curet Alonso, cuando Blades cantó “Plantación adentro”. “El poeta de la salsa” procedió su recogido musical en tarima con un “medley” de canciones que marcaron su comienzo en el sabroso género y que pusieron a recordar a todos los presentes. “En número seis”, “Buscando guayaba”, “Paula C” y “Sin tu cariño” fueron las seleccionadas entre tantos temas para este popurrí del baúl de los recuerdos discográficos.

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“Para los que pelean con ellas…ahí le va”; sentenció Gilberto antes de comenzar el clásico salsero Conciencia. El binomio salsero procedió a saludar a los presentes colegas y figuras conocidas como Moncho Rivera, Cheo Feliciano, Bobby Valentín, Roberto Roena, Domingo Quiñones e inclusive la propia esposa de Gilberto Santa Rosa, Alexandra Malagón, pero la producción ó aquellos encargados de las luces del concierto, no pudieron coordinar para que alumbraran aquellos que fueron llamados por el binomio. Tanto Gilberto como Rubén lo tomaron a broma y Roena les siguió el chiste al utilizar un encendedor para dejarse ver entre medio de la oscuridad. Esto dio paso a que cantaran a dúo el clásico de Roena, “Para ser rumbero”.

Blades continuó la velada que sobrepasó las tres horas de pura rumba con los clásicos “Ligia Elena”, “Padre Antonio” y “Parao”. Rubén hizo hincapié de el respeto a la igualdad, su retorno a la universidad y que pueden matar a la gente pero nunca a la idea, mientras se presentaban una foto galería en las pantallas del “Choliseo”.

“Tenemos una excelente noticia… el mundo no se ha acabado todavía; expreso el binomio antes de entonar “La canción del final del mundo”. “Si vino solo… dejó su pareja en casa… le va ha ser falta este número para mañana en la mañana”; advirtió Santa Rosa antes de cantar su himno salsero “Perdóname”. Este tema fue el mayor acierto de Gilberto en la noche, en especial en sus soneos, que hasta la batería del micrófono se agotó, mientras hacia alardes de su dominio vocal en tarima.

Pedro Navaja fue la antesala al final de este magistral concierto, provocando un “standing ovation” de los presentes, para la conocida historia musical interpretada por Blades. El dúo salsero puso final al repertorio de éxitos cantando “Muévete”; provocando hasta una coreografía entre los presentes que aun permanecían en el Coliseo José Miguel Agrelot, a pesar de haber pasado la medio noche. Definitivamente un concierto muy variado y rítmico para el disfrute del público salsero y aquellos que deseen defender dicho genero, como lo exhortaron Blades y Santa Rosa.

Un dato curioso del final del concierto fue la forma “semi-abrupta” que finalizó, cuando ambos se marcharon y rápidamente prendieron las luces. No hubo otra, no hubo saludos y agradecimientos finales, no hubo banderas de Panamá y Puerto Rico, no hubo ñapa para los que se quedaron con ganas de seguir bailando y no sé por que no cantaron “Juan Pachanga” y “Amor mío no te vayas”, canciones que estaban en el listado suministrado a la prensa inicialmente. Pero algo si sé, el único de la prensa que estuvo hasta el final fue este servidor, por eso hacemos la diferencia en los medios.

 

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